Así que aprovechando este momento tan americano de hacer la colada, me dispongo a saldar mis cuentas con el blog.
Empecemos hablando de... ¡La primera semana en la agencia!
Y es que el lunes fue nuestro primer día en Alma, según dicen, unas de las mejores de mercado hispano, con clientes de la talla de McDonald's y State Farm.
Dándonolas de autóctonas, Fomb y yo decidimos hacer el trayecto en autobús. 1:15 según Google Maps. Craso error, amigos. Yo, cumpliendo con las expectativas en cuanto a mujeres y orientación, apunté la dirección mal. Así que, cuando empezamos a sumergirnos en un ambiente auténtico del Bronx, decidimos preguntarle al señor conductor. Hay que decir que los conductores de autobus de aquí son casi todos negros y de lo más simpáticos. Sin ir más lejos, este ni si quiera nos había cobrado los 2$ del billete. Unos cuantos aspavientos, muestra de dirección escrita y muecas después, nos informó de que nos dirigíamos en la dirección opuesta.
Todo esto a las 9:10 am, teniendo que estar en la agencia a las 9:30. Pillamos un taxi como si nos fuera la vida en ello. Una chica sudamericana al volante, que, en vez de guiarse con un GPS, se dedicaba a llamar por teléfono para que le dijeran dónde era, cosa que nos causó cierto desasosiego, aunque llegamos sin mayores incidencias.
La verdad es que el edificio donde está la agencia mola un montón. Desde sus oficinas en la cuarta planta puedes ver toda la bahía, los barquitos y el sol reflejando en el agua. Y el nombre es bonito, ¿no? Alma.

Pues la gente que trabaja allí no iba a ser menos. Llegamos navegando en un mar de sonrisas (toma cursilada) hasta que de repente, al doblar una esquina... colisioné con una barrera de puffs. Tranquilos no me caí, aunque en la época de la Super Pop habría escrito un bonito "tierra trágame". Sin más conflictos, nos encontramos con Javi, Janessa y Marly, y una vez reunidos los cinco, comenzaron las típicas presentaciones, con el típico tour por toda la agencia, en el que te vas parando por todas las mesas sonriendo, diciendo tu nombre y lo encantados que estamos todos de conocernos, mientras intentas recordar su nombre, que con los nervios se te van olvidando inevitablemente.
Con los nombres que sí nos tuvimos que quedar en el momento fue con Juan Diego Guzmán, Alex Ohannessian y Danilo Lauria. Ellos trabajan para las cuentas de State Farm y McDonald's y en principio son los que nos van a dar los brief.
Que, por supuesto no se iban a hacer esperar. Una vez terminadas las presentaciones, Alex y Danilo nos dieron un brief de McdDonald's. Y Juan Diego nos pidió que le enseñáramos nuestra carpeta y nos dijo que nos llevaría en algún brief del One Show o el D&AD. Mola, ¿no?
Y bueno, de la agencia resaltar el buen rollo y la tranquilidad que se respira, que casi todo el mundo habla español o que al menos lo entiende, que hay café gratis (!se acabaron los 55cent de la máquina que funciona un día sí y otro no!) y que los días que hay meetings hay comida gratis. Esto es pura ley de Murphy, si llevo comida, hay, si no llevo, no hay. En fin. Mmm... también el futbolín, que me recuerda al estudio y me hace sonreír. La xbox y la Wii en las que siempre hay alguien jugando, las paredes para pintar con rotulador (y que no se enfadaran demasiado cuando escribimos con rotulador que no se borraba; ni cuando hice saltar la alarma de toda la agencia al abrir una puerta de salida de emergencia, x) ), y el cubículo acristalado aka jaula de experimentación en el que nos dejan pensar.

Así que, por el momento, y sin interés ni signos de que la cosa vaya a cambiar, Alma mola un montón.
P.D.: las fotos son de Fomb, a mí se me va la cabeza y aún no he hecho casi ninguna, x).